Disculpen los horrores ortográficos... lo escribí mas con el corazón que con la razón.
Introducción:
La historia que narro a continuación, me paso cuando tuve 8 años de edad, que como todo niño que adora a su mascota arranco de mi ser muchas lagrimas que hasta hoy cuando recuerdo aun se me caen, y siempre estoy pensando en aquel momento y quiero compartirla con el mundo para que vean cuan frágil es el corazón de un niño y que esto llame a la reflexión para que los padres seamos mas cuidadosos con la determinación acertada de apoyarlos en todo momento para que sus corazones se ablanden y sean personas de una sociedad sana y llena de valores.
La historia, de El Criollito cri cri...
... al despertar la mañana del Domingo, mis ojos veían por primera vez la luz de ese día, y mis oídos oían a lo lejos los ladridos de un cachorro que jugueteaba con mis hermanos, ya el sol caía intensamente y mi padre dejaba descansar mas de la cuenta a su hijo menor, con los ojos alagañados y atraídos por tan melodioso ladrido fui al patio delantero de la casa, y vi con mucha sorpresa y con toda la alegría de mi corazón un cúmulo de pelos que corría lleno de alegría, no recuerdo exactamente de donde vino ni como fue a parar en mi familia, no obstante mi alegría fue tan grande que me deje llevar por la atracción a ese ser y lo levante contra mi pecho, tal encuentro de felicidad fue mutuo que me retribuyo con unos cuantos lenguetazos en mi rostro, era los mas hermoso que vi en mis pocos años de vida, aquel día quedo grabado en mi mente como el día que se recibe el primer regalo, o como el día que alguien te lleva la mas grande sorpresa de tu vida. Ese día jugueteamos como dos cachorros y mi soledad de tantos años se lleno de esa alegría que muchos niños anhelan, pasaron las horas y ni siquiera pude recordar el hambre o las responsabilidades que me tocaban, que de tan feliz que olvide por completo los problemas que un pequeño pudiera tener a esa edad. A la mañana siguiente me levante muy temprano pues no podía contener las ganas de verlo y jugar mucho, recordé entonces que mis obligaciones con la escuela eran lo primordial ademas de recordar que eran mis hermanos quienes se hacían cargo de mi traslado a la escuela, ese dia fui con mas ganas a estudiar porque quería que pase el tiempo para volver por la tarde y continuar mi vida en compañía de mi mascota, que para ese entonces no tenia nombre; recuerdo que cursaba en 3er grado de primaria, y para ese entonces contaba con un libro de lectura y mi tarea se trataba de un cuento llamado "El Criollito Cri Cri".Fue mi hermana Gloria que con su característica forma de llamar a los objetos, amigos y animales, no se le ocurrió otra forma que ponerle el nombre de "El Criollito Cri Cri", fue así que comenzó esta triste historia que ablando mi corazón y lleno mi ser de mucho cariño y amor. En la escuela no veía la forma de que pasen las horas quería llenarme de su compañía y levantar-lo cual juguete vivo, y correr y correr por el inmenso canchón de la casa; con pasos muy a prisa salí al encuentro de mi hogar pues me esperaba mi mascota y yo moría por el. Pasaron los días y mi rutina fue aquellas vivencias entre jugueteos y tareas de escuela y otras responsabilidades, me halle a esa vida que pensé jamas terminaría con aquella sensación de tenerlo todo y estar en la plena felicidad de la vida, estaba viviendo mis propios años maravillosos. Se acercaban las fiestas de mi ciudad que comienza con el Corpus Cristi y toda la gente acostumbra llenar las plazas del gran Huaccaypata, o plaza de armas de Cusco, mi Padre como todos los años organizo la asistencia a tal multitudinario acto religioso, todos mis hermanos fuimos a ver toda la fiesta, y no podía faltar la compañía de mi "Criollito Cri Cri", quien lo llevo en brazos fue mi hermana Gloria, yo caminaba sin moverme un solo memento de su lado, todo por la atracción que para mi representaba la mascota de la casa. Llegamos a la plaza y la multitud era tan grande que no cabía ni un alfiler, nos asomamos a uno de los portales y compramos helado por el intenso calor, Gloria en un ademan por invitar un poco a la mascota, acerco su helado y ni corto ni perezoso Cri Cri, cogió el helado en ambas patas y comenzó a lamerme con mucho gusto, este acto fue presenciado por varios turista que caminaban por el lugar y a tal sorpresa tan grande tomaron algunas fotos y se llevaron ese recuerdo grabado en sus cintas fotográficas, lo cual siempre anhelo que pudieran ser algún día vistas por mis ojos que se seguro se empañaran de lagrimas, regresamos a casa, y corrí donde mis padres a contarles sobre la anécdota lo cual se alegraron muchísimo y al parecer compartían y aceptaban como miembro de mi familia a mi compañero.
Cerca a casa se produjo hace un tiempo atrás una invasión a un lugar llamado Tincoc, por lo que mucha gente se enfrentaba con hondas o huarakas tanto como para no quedarse en el lugar y la parte contraria, para desalojarlos, en ese entonces mi Padre conoció muchísima gente de ambos lados y siempre compraban en la tienda que mi Padre puso, esa gente se sorprendía por todo lo que mi mascota se le ocurría hacer, bailaba, entretenía y su aspecto era apetecible que todos querían comprarlo, pero mi Padre dentro de si seguramente que pensaba en darle otro destino tal vez alejarlo de mi hogar u obsequiarlo o quien sabe que destinos podrían darle tanto a mi vida como a la de mascota, (mi vida porque ya dependía mucho de el), días y días pasaron hasta que llego uno de los peores días de mi vida, al despertar en la rutina de mi vida fui a saludar a mi compañero pero ingrata!! fue la sorpresa al no encontrarlo, busque desesperadamente sin éxito, pregunte y nadie me daba razón de nada, mas tarde comprendí todo, mi Padre me explico que tendría un nuevo hogar que las enfermedades de los cachorros y por la frecuencia de estar juntos podrían afectarme, me confeso que los había obsequiado a un a familia que vivía a unos cuantos kilómetros de casa, ese día que creo era sábado o domingo, me fui a la parte mas solitaria y lejana de mi casa y llore desconsoladamente no podía explicarme a mi mismo como mi Padre que era quien me quería mucho podría hacerme eso y maldecí el momento rece a Dios y no quería volver a mi hogar, había perdido al ser que me devolvió la vida en los momentos que se atravesaba una crisis en mi familia, llore tanto que ya se me acabaron las lagrimas, sentía un dolor muy grande en mi corazón que desfallecía a cada instante, pensé que cosas podrían pasarle, si estaba en buenas manos o malas no me importaba lo que mas resaltaba era que mi vida es oscurecía y se venia la noche mas negra que pude vivir. Aquella noche no dormí, no cene, no me importaba nada hasta quería morir y no vivir jamas; llego el amanecer y con lo ojos casi semi tapados de tanto llanto me fui a mi escuela con los ánimos por los suelos, no atendí a mis clases, no recuerdo nada, solo se que pensaba mucho en mi Criollito, y lo nombraba como delirando su nombre, no conocía el lugar donde estaba ni como para visitarlo o reencontrarme. Pasaron las horas hice toda mi tarea, y me fui otra vez a llorar en mi soledad rogando a Dios me devuelva a mi mascota, salí sin esperanzas a la avenida principal tratando de recordad los momentos vividos, mi tristeza crecía cada ves mas, todo ser canino que divisaba era El, o me imaginaba que venia hacia mi, entre y salí de la tienda como tratando de encontrar una respuesta, todo sin éxito. Fue entonces que en una de las salidas de la tienda que sentado a lado de la puerta divise una mascota muy lejos como tratando de evitar a los autos que pasaban por el lugar, ya sin esperanzas casi no podía imaginar que podría reencontrarme, entre nuevamente la gente entraba a comprar y olvide por completo mis tristezas, hasta que a los minutos recordé lo que vi hace unos segundos y comente a mi hermana Yeni que podría haber divisado a lo lejos a mi Criollito, salí por la puerta y a unos metros con pasos de saltarin y muy alegre y revoloteando por los suelos y con muchísima alegría, volví a presenciar a mi mascota, corrí a su encuentro o levante contra mi pecho y grite de alegría, "Mi criollito Cri Cri" ha regresado entre con mucho jubilo a la tienda y mis hermanos no lo podían creer, otra vez estaba conmigo mi compañero la razón de mis alegrías, todos lo recibimos con mucho agrado mi Padre se sorprendió a tal escena, que vio como era mi alegría, mi Madre me dijo que tuviera mas cuidado que las mascotas dan enfermedades lo cual no me importo mucho, solo se que podía vivir plenamente y mis días se arreglaban. Fue así que me acompaño por mucho tiempo.
Un día llego a mi casa la persona que se había llevado a mi mascota y contó detalladamente como fue la fuga de mi mascota, detallo que fue encerrado en un cuarto atado del cuello porque hacia muchos esfuerzos por escapar, fue cuando no nadie estuvo en casa, que CriCri, mordió las cuerda hasta deshacerse de ellas, su segundo reto era abrir la puerta que no lo logro, lo que hizo fue roer la puerta hasta romper en astillas y hacer un forado para darse la libertad, de estar con quien lo había amado tanto. Mi Padre me comento al termino de la Historia de aquel señor que los animales olfatean con fineza el aliento de quien lo quiere muchísimo, y la ruta que daba a aquel lugar era la misma que me llevaba diario a la escuela, añadiendo ademas que era por allí que su instinto lo guió, hasta dar con mi hogar, esa historia me emociono mucho que cuide de el como si fuera yo mismo. Mi Padre me hizo la promesa de no alejarme jamas de CriCri, y dejarme juguetear con el pero recomendando muchísimo cuidado, así pasaron mis días, me sentía muy feliz, desde estas lineas para adelante las lagrimas no dejan de salir de mi, porque a continuación se escriben las etapas mas negras de mi vida.
NO recuerdo muy bien el día solo se que no paso mucho tiempo desde aquellos acontecimientos; fue una mañana de esas que uno presagia algo malo, dormí muy poco sin motivo alguno, la oscuridad era tan tenebre que tenia mucho miedo, al mirar fijamente en esa escena negra desde mi cama, vi un rostro diabólico que de desvanecía en el aire, y se reía de mi, no me atemorice al contrario seguí mirando hasta que quedo en nada, al momento oí algunos aullidos cercanos y lejanos, algunos sonidos como si tomaran la escoba y golearan contra la pared, mi Padre que compartía la cama conmigo no despertaba ni se movía, deje pasar todo sin temor hasta que el sueño me venció y quede sumido en un profundo sueño. Al amanecer fui con mi Padre y le conté lo ocurrido, no me dio muchísima importancia, hasta incluso cogí la escoba y toque contra la pared reproduciendo el mismo sonido de la noche anterior, pasaban las horas y por alguna razón, me olvide de mi mascota, seguí en cama hasta la llegada del sol, mis hermanos ya estaban de pie ayudando a mis Padres, hasta que oí la peor noticia de mi vida; mi Criollito yacía acostado entre algunos peñascos que daban tras la casa, estaba muy mal, arrojando espuma por la boca, me levante y desesperada-mente corrí al lugar, lo vi tendido muy húmedo con una mirada hacia el infinito con los ojos desorbitados como pidiendo ayuda, no me dejaron acercarme y extrañamente no solté ni una lagrima, la escena me había puesto en un estado de shock, que no sentía nada, no pensaba, en realidad estaba muriendo con muchísimo dolor por dentro. Frente a mis ojos se terminaba la vida de mi compañero de muchos días, se terminaba mi alegría, todo volvería a ser como los días tristes que viví, dio su ultimo aliento de vida, cerro los ojos sin decirme gestual mente absolutamente nada, corrí otra vez hacia mi soledad lejos de mi hogar encontré un lugar donde nadie podría descubrirme y llore tan fuerte que no me importaba mi pudor, preguntaba a Dios Porque?, Porque me había quitado a un ser que le dio sentido a mi vida, y como no sabia que le había pasado, recordé la noche anterior y me lamentaba no haber hecho algo. Regrese a mi casa enfermo con una intensa palidez, no tenia ganas de comer, en realidad no tenia ganas de nada, pensé en los cuentos de mi Madre, que siempre solía decir que los animales después de muertos nos esperan para acompañarnos hasta los caminos de Dios y nos guían a través de rió jordán, tal vez ese fue mi consuelo porque hasta hoy siempre recuerdo que cuando deje este mundo, mi Criollito CriCri, estará esperándome y me reencontrare como lo hice aquella tarde, y no dudare en reconocerlo en abrazarlo en hacerme dar esos lenguetasos y seguir mi destino hasta donde Dios me lo permita.
Cuentan mis hermanos que la causa de su muerte fue por envenenamiento, por parte de un vecino que por esas cosas negativas del destino se vio envuelto en una gran envidia por mi felicidad y al no poder contener esos sentimientos decidió acabar con la vida de mi fiel mascota. En la actualidad tengo 34 años de edad, tengo un hijo llamado Marco Antonio, que le debo una mascota, por lo que me paso estoy seguro que ablandara su corazón, no obstante pienso en los momentos difíciles que le tocara vivir, pero mas pienso en los momentos de felicidad que el tiene derecho, ese día aprendí sobre el perdón, y a no juzgar a nadie por muy malo que sea, que debo amar a todos sin excepción, esa herencia me la dejo un ser que tal vez no tenga educación o conocimiento, solo estoy seguro que tubo mucho amor y fidelidad, alguien que me enseño mucho en la vida, me cambio mi forma de vivir, condujo mi corazón para bien, tal vez un pedasito de Dios Vivió en ese ser.
Mi mensaje final es que todo niño tiene derecho ser amado, toda mascota a ser cuidada con mucho esmero, porque así es como se forma la responsabilidad del hombre.
Hasta pronto Criollito, te veré cuando mis fuerzas se agoten, y pueda decir adiós a este mundo, no cruel mas bien lindo, por todo los recuerdos que me diste.
Esta Historia se la dedico a mi hijo Marco Antonio razón de mi vida. No tengo que regalarle pero se la obsequio esta historia en sus 6 años cumplidos este 15 de junio del 2010.
Te quiero Hijito Lindo, eres mi fuerza; después de esta triste historia fuistes el único que me levantaste de la adversidad.
TE AMO
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